7 min read

[TOP] Entrevista a David Álvarez de la Torre

Emprendedor y CEO de Banktrack

Si estás en ese punto en el que tu trabajo está “bien”, tu vida está “bien”, pero por dentro sabes que quieres otra cosa, esta entrevista te va a gustar.

Hablamos de universidad, de emigrar, de miedo a dejar un buen sueldo, de cobrar desde el primer día, de salud mental, de construir producto de verdad y de convivir con esa sensación rara de “podría quedarme aquí… pero no quiero”.

Hoy vas a conocer mejor a David Álvarez de la Torre, CEO y cofundador de Banktrack, un SaaS para gestionar finanzas muy TOP.

David

¡Comenzamos!

Mirando atrás, ¿cuándo sentiste por primera vez que querías jugar “en ligas mayores” y no conformarte con un camino profesional estándar?

Conforme te haces adulto, quieras o no, llega el momento donde te cruzas con gente que ha hecho cosas importantes y te inspiras a ser como ellos. De pequeño ya sentía cierta admiración por nombres como “Bill Gates” o “Steve Jobs”, y muy pronto me crucé con “Stanford” o “Silicon Valley”.

En el fondo nunca ha sido una decisión consciente, sino una necesidad innata de aquellas cosas que me hacían cosquillas en el estómago.

Estudiar en sitios como ETH Zurich abre muchas puertas. Pero… ¿qué pesa más de verdad: el nombre de la universidad o lo que aprendes cuando nadie te evalúa?

En mi caso, y siendo brutalmente honesto: el nombre. Pero mi caso es algo especial, ya que no he aplicado casi nada de lo que estudié en la universidad.

En tus años de formación, ¿hubo algún momento de duda en el que pensaste: “igual este camino no es para mí”?

Siempre me tomé la universidad más como un desarrollo del conocimiento que como un camino hacía un trabajo. Me di cuenta pronto de que no me iba a dedicar a las antenas (soy teleco), pero me gustaba lo que aprendía y lo encontraba interesante. En un mundo tan cambiante, creo que es un error tomarse la universidad como la formación para tu futuro trabajo.

Vivir en Zúrich suena idílico desde fuera: salarios altos, impuestos bajos, ecosistema top. ¿Qué parte es menos glamurosa y que casi nadie cuenta?

Más allá de una vecina un poco racista y un par de vagabundos violentos, creo que Suiza es un país genial para vivir. Si tuviera que mojarme, creo que lo peor es tener el cielo gris durante tantos días del año y el estar alejado de tu cultura.

Aunque si somos estrictos, creo que lo que nadie cuenta es que emigrar no es bonito, y que por mucho que te integres nunca serás uno de ellos. Cuando volvía de vacaciones a España me gustaba ir a tomarme un café solo y escuchar a la gente de alrededor hablar de banalidades, como fútbol o colonoscopias (caso real de un señor mayor en uno de esos cafés).

No hay nada como estar rodeado de tu propia cultura. 

¿Qué has tenido que sacrificar a nivel personal (amistades, familia, tiempo, tranquilidad) por moverte en entornos tan competitivos?

Nunca he tenido la sensación de que estaba sacrificando nada, pero si lo miro en retrospectiva me doy cuenta de que tuve una adolescencia bastante solitaria y seguramente disfuncional. No sé qué es causa y qué es efecto, pero no lo cambiaría.

¿Crees que ese nivel de exigencia te hizo mejor… o simplemente más duro contigo mismo?

Claramente la autoexigencia te lleva a obtener mejores resultados, a mí y a cualquier persona. Hay que ir con cuidado con esto para no acabar siendo un insatisfecho crónico.

Cuando dudabas entre un buen sueldo en una gran empresa y montar algo por tu cuenta, ¿qué fue lo que realmente te hizo decidirte? ¿Miedo, ambición, aburrimiento, ganas de libertad, presión externa…?

Pues es gracioso porque justo he tenido este debate dos veces en mi vida. A la vez que me hacían la oferta de trabajo en Suiza me aceptaban también en Lanzadera con un proyecto que tenía entonces. Tenía unos 2000€ en mi cuenta por aquel entonces y no las tenía todas conmigo con el cofundador de aquel proyecto, así que finalmente opté por el salario alto.

Siempre recordaré aquel primer día de trabajo corporativo. Empezábamos 4 ese día, y yo era el único que llevaba la camisa por fuera. A la mínima que pude, me di cuenta que había que llevarla por dentro y fui al baño a arreglarlo. Se puede decir que tardé 5 minutos en darme cuenta que no era mi lugar.

Aguanté casi dos años, ahorré casi 50.000€ y fue entonces cuando decidí que ya era hora de perseguir lo que siempre había querido, que era emprender.

No creo que haya una sensación que sea determinante para emprender o no emprender, creo que cuando tienes el virus dentro no puedes no hacerlo.


¿Te está gustando la entrevista?

Si quieres conocer a más emprendedores TOP y recibir nuevas ideas de negocio cada viernes, suscríbete a The Open Projects.

Si hoy hablas con un ingeniero de 25–30 años, con un buen sueldo pero con miedo a emprender, ¿qué le dirías exactamente para que se atreva?

Creo que si hay que convencer a alguien de que emprenda, posiblemente no será un buen emprendedor. A todos nos da miedo al principio, pero pronto el dolor de no hacer es superior al de sí hacerlo. El proceso es tan natural como el de pasar un gripazo.

Has defendido que el verdadero riesgo no es emprender, sino quedarse donde estás. ¿En qué momento lo entendiste de verdad? ¿Qué te pasó?

En el momento en el que odiaba que llegaran los lunes y sentía que estaba desperdiciando mi tiempo en cosas sin ningún impacto. En mi caso tuve la “suerte” de que el trabajo no me gustaba nada. Imagino que es más complicado cuando el trabajo “está bien” y aprendes cosas. En cualquier caso, todos los caminos llevan a Roma.

Dentro del fintech, ¿qué te ha resultado más difícil del modelo B2C frente al B2B: el producto, el marketing o la psicología del cliente?

Creo que el mayor problema del software B2C en este país es que no paga ni Dios. A ver, alguien sí que paga, nosotros conseguimos unos cuantos cientos de clientes de pago, pero la mentalidad de “el software es gratis” hace todo muy complicado.

Psicología del cliente sin ninguna duda.

Hoy defiendes cobrar desde el primer día. ¿Por qué? ¿BankTrack fue gratis en algún momento?

Creo que hay un océano de diferencia entre el feedback que sacas de un usuario gratuito vs. uno de pago. Todo el mundo es muy agradable cuando algo es gratuito, pero es implacable en el momento que debe pagar cada mes.

Si quieres señales reales, mejor cobra desde el primer día. 

Banktrack

¿Cómo cambia la forma de construir cuando sabes que cada usuario está pagando de verdad?

La opinática pasa a un segundo plano y el mensaje del churn de ayer, enviado en tiempo real por Slack, toma prioridad. Te tomas mucho más en serio los bugs y que todo funcione como un reloj suizo. En la parte buena: sientes que estás construyendo un negocio y no solo un juguete.

La historia de vender un proyecto en X/Twitter en 7 minutos suena casi surrealista. ¿Qué había detrás de ese “éxito instantáneo” que nadie vio?

Realmente no lo vendería como un éxito, porque la cantidad monetaria era muy baja. Era un side project que había montado para aprender Swift y que no monetizaba. Cuando empecé en Banktrack me comprometí a dedicación absoluta, así que tenía que quitármelo de encima.  Puse un tweet de que lo vendía por 1 ETH (estaba a unos 2500€ por entonces) y tardé lo que dices en venderlo. Al cabo de unos minutos más alguien me ofreció 2 ETH, pero preferí mantener mi palabra con el primero.

Lo que nadie vio: a mí dando la tabarra sobre el progreso del side project durante el tiempo que tardé en construirlo, y la pequeña audiencia que había construido en el camino.

Con la IA escribiendo código y detectando errores, ¿qué habilidades humanas van a marcar la diferencia en los próximos 10 años?

Intuición, sentido común y adaptación al medio (aprender rápido). Los tiempos van a cambiar cada vez más deprisa, y en tecnología siempre somos los primeros en sufrir sus consecuencias. Quien no sepa oler los cambios de los próximos 5-10 años y adaptarse en consecuencia, seguramente le pillará el toro demasiado tarde.

Se dice que solo puedes elegir dos: ambición, ejecución o salud mental. ¿Cuál has sacrificado tú alguna vez… y qué aprendiste?

La que llevo sacrificando todavía a día de hoy es la salud mental. Hay pocas cosas que decir que no se sepan sobre esto y no suenen a cliché, pero creo que si no eres capaz de llevar una vida equilibrada y estás atormentado, es mejor dejarlo y a otra cosa.

Seguramente es una pregunta que sabré responder mejor cuando el sacrificio quede en el pasado, y todavía está en el presente.

Cuando entra Venture Capital y el objetivo pasa a ser x50 o x100, ¿cómo cambia tu cabeza como fundador? ¿En qué te enfocas?

Este contenido es solo para suscriptores